Los 5 mitos que el séptimo arte creó sobre el Titanic

Un trabajo del medio de comunicación BBC realizó cinco grandes mitos que la pantalla grande a creado en torno al barco que se hundió en su viaje inaugural.

¿Insumergible?

En una de las la cintas, la madre de la protagonista mira hacia el barco desde el muelle de Southampton, una ciudad del sur de Inglaterra, y señala: “Así que este es el barco que dicen que es imposible de hundir“.

Pero este es quizás el más grande mito que rodea al Titanic, dice Richard Howells, profesor de sociología cultural del King’s College London, una universidad con sede en la capital británica.

“No es cierto que todo el mundo pensaba eso. Es un mito retrospectivo y genera una mejor historia”.

Contrario a la interpretación popular, su propietaria, la naviera White Star Line, nunca hizo una declaración contundente de que el Titanic fuera insumergible.

¿Un incendio o un iceberg?

Un nuevo documental que cuestiona la teoría más extendida del hundimiento del Titanic. Esto porque el Titanic no fue una gran noticia antes de hundirse.

Iceberg, foto referencial

Su buque gemelo, el Olympic, le robó protagonismo en su viaje inaugural desde Southampton a Nueva York en 1911. Tenía el mismo capitán que el Titanic, recorrió el mismo camino, tenían las mismas instalaciones de seguridad y el mismo número de botes salvavidas, o los mismos faltantes.

La historia se convirtió en mito en cuestión de horas y, obviamente, a días del hundimiento“, asegura el profesor del King’s College.

La última canción de la banda

Una de las más bellas imágenes que ofrecen en muchas de las películas sobre el Titanic es de la banda tocando mientras el barco se hunde.

La leyenda dice que los músicos permanecieron en cubierta en un intento de mantener en alto la moral de los pasajeros, y que la última melodía que tocaron fue el himno “Más cerca, mi Dios, a ti“. También que ninguno de ellos sobrevivió y se convirtieron en héroes.

Banda musical, imagen referencial

Simon McCallum, curador del archivo del British Film Institute, dice que los testimonios relatan que la banda tocó en la cubierta, pero hay un debate acerca de cuál fue la canción final.

“El pasajero que recordó ese himno en particular fue lo suficientemente afortunado para salir mucho tiempo antes de que el trasatlántico se hundiera. En realidad nunca sabremos si los siete músicos murieron, pero es una licencia poética”, dice McCallum.

Paul Louden-Brown, miembro de la Sociedad Histórica del Titanic que trabajó como consultor en la película de Cameron, dice que la escena de los músicos en la película de 1958 A Night To Remember era tan maravillosa que el director decidió repetirla.

La muerte del capitán Smith

Poco se sabe sobre las últimas horas del capitán Edward J. Smith, pero se le recuerda como el héroe, a pesar de aparentemente no haber atendido las advertencias y no frenar la nave cuando se le informó que había hielo en su camino.

Al parecer, el capitán Smith no atendió las advertencias de que había hielo cerca al barco.

Él sabía cuántos pasajeros había en el barco y el número de espacios en los botes salvavidas y permitió que salieran parcialmente llenos“, dice Louden-Brown, a quien no le gustan las representaciones excesivamente benévolas del capitán en el cine.

Tripulación de un barco, imagen referencial

Se dice que el primer bote salvavidas, con una capacidad de 65 personas, contenía tan sólo 27 personas. Muchos de estos barcos salvavidas se fueron medio vacíos y no regresaron a recoger a los sobrevivientes.

Según el trabajo de BBC, el capitán Smith no emitió una orden general de “abandonar el barco”, lo que significa que muchos pasajeros no se dieron cuenta de que el Titanic estaba en peligro inminente. No había ningún plan para una evacuación ordenada, ni se hicieron simulacros de emergencia con antelación.

John Graves, del Museo Nacional Marítimo de Londres, está de acuerdo en que en esa fatídica noche “Smith parece haberse desvanecido en el éter“. Él piensa que el capitán puede haberse traumatizado cuando se dio cuenta que no había botes salvavidas suficientes.

El empresario malvado

Las historias que rodean a J. Bruce Ismay, el presidente de la compañía que construyó el Titanic, son muchas pero casi todas se centran en las denuncias acerca de su supuesta cobardía al escapar del barco que se hundía, mientras que los demás pasajeros, especialmente mujeres y niños, fueron abandonados a su suerte.

Todos los guiones retratan a Ismay como un cobarde que intimidó al capitán para que condujera más rápido el barco y después salvó su propio pellejo al saltar al primer lugar disponible en un bote salvavidas.

“Si nos remontamos adonde comenzó todo, llegamos hasta William Randolp Hearst, el magnate de los diarios en Estados Unidos. Él e Ismay habían roto relaciones cuando el segundo no cooperó con la prensa en relación a un accidente en otro barco de la White Star Line”.

J. Bruce Ismay, empresario dueño de la naviera que fabricó el barco, Getty Archivo

Ismay fue casi universalmente condenado en EE.UU. y Hearst orquestó una campaña contra él, tildándolo de “el bruto”. Publicaron la lista de todos aquellos que murieron y en la columna de los sobrevivientes se leía un sólo nombre: Ismay.

Algunos sobrevivientes dijeron que subió al primer bote salvavidas, otros que pidió a su propia tripulación que se lo llevaran y el barbero del barco contó fue el propio oficial jefe el que lo puso en un barco.

Sin embargo, Lord Mersey, quien dirigió la investigación británica sobre el hundimiento en 1912, llegó a la conclusión de que Ismay había ayudado a muchos otros pasajeros antes de encontrar un lugar para sí mismo en el último bote salvavidas que salió de estribor.

Ismay nunca superó la vergüenza de saltar a un bote salvavidas y se retiró de la White Star Line en 1913.

Frances Wilson, autor de “Cómo sobrevivir al Titanic: El hundimiento del J. Bruce Ismay”, dice que siente simpatía por él y lo ve como “un hombre común atrapado en circunstancias extraordinarias”.

Los pasajeros de tercera

Una de las escenas más emotivas de la película de Cameron retrata a los pasajeros de tercera clase retenidos bajo cubierta contra su voluntad, sin que se les permitiese llegar a los botes salvavidas.

Richard Howells argumenta que no existe ninguna evidencia histórica para apoyar esto.

Existían rejas que separaban a los pasajeros de tercera clase de los demás. Pero esto no era en previsión de un naufragio, sino en cumplimiento de las leyes de inmigración de Estados Unidos y la temida propagación de enfermedades infecciosas.

Los pasajeros de tercera clase incluían armenios, chinos, holandeses, italianos, rusos, escandinavos, sirios y británicos, quienes embarcaron en busca de una nueva vida en EE.UU.

Cada clase tenía acceso a su propia cubierta y a botes salvavidas asignados.

Aunque el factor crucial es que en la sección misma de tercera clase del barco no fueron almacenados botes salvavidas.

Los pasajeros de tercera clase tenían que encontrar su camino a través de un laberinto de pasillos y escaleras para llegar a la cubierta del barco. Los pasajeros de primera y segunda clase tenían más probabilidades de llegar a los botes salvavidas situados en la cubierta del barco.

El informe que se elaboró tras la investigación británica reveló que el Titanic estaba en conformidad con la ley de inmigración estadounidense en vigor en el momento y que las acusaciones de que los pasajeros de tercera clase fueron encerrados bajo cubierta eran falsas.

Mersey señaló que muchos pasajeros de tercera clase fueron “reacios” a abandonar el barco y a “desprenderse de su equipaje” y que tuvieron dificultades para llegar a los botes salvavidas.

Ningún pasajero de tercera clase ofreció testimonio en la investigación británica, pero estuvieron representados por un abogado, W. D. Harbinson.

Éste llegó a la conclusión de que “no se dio ninguna evidencia en el curso de este caso para fundamentar una acusación de que se realizara algún intento para contener a los pasajeros de tercera clase”.

Sin embargo, la clase hizo una diferencia: menos de un tercio de los pasajeros de tercera sobrevivieron. Aunque las mujeres y los niños lo hicieron en mayor número en todas las clases, ya que se les dio prioridad en los botes salvavidas.ç

Fuente: Globovisión / BBC / TM

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